miércoles, 12 de diciembre de 2012

LA VIDA NO ESPERA.



Hoy te pregunto:

                                                ¿Qué tal es tu vida?

Normalmente puedes responder que en ella hay de todo, y sobre todo mucha espera, desde pequeños nos convencemos a nosotros mismos de que la vida después será mejor.


                                           ¿Después de qué?


Lo más seguro piensas, que después de que termines tu carrera, encuentres un trabajo, encuentres al amor de tu vida, cuando tenga más experiencia, cuando tenga dinero, y piensas que con ello serás aun más feliz que ahora, ¿verdad?

Luego nos casamos, terminamos nuestra carrera, encontramos el trabajo de nuestros sueños, y luego decidimos esperar para tener nuestra propia casa, nuestros hijos, esperamos por tener un mejor carro, esperamos para decirle cuanto le amas a esa ser que mueve tu mundo, esperamos para que te hagan un aumento de salario o esperamos para encontrar una oferta de trabajo que te de una mejor estabilidad y luego hasta jubilarse, esperamos a que suceda algo que cambie tu vida o que estés pasando por un mal momento para comenzar en la búsqueda y en una relación con Dios, esperamos a que todo llegue a nuestra puerta y peor aun que toque a ella, esperamos y esperamos, todo lo postergamos.
Convencidos de que cada uno de esos deseos es lo único que nos falta para poder ser realmente felices, y de esta forma la vida pasa ante tus ojos, esperando el tren de la felicidad, que nunca llega.

Y no digo que debas arrepentirte de casarte, de tener hijos y de haber declarado tu amor, porque he aquí el verdadero tesoro de la vida.

De lo único que puedes arrepentirte es de no haber sabido vivir más intensamente cada uno de esos momentos.
Y de haberte entristecido por tonterías.
Tuviste momentos de felicidad, pero te perdiste muchos mejores por no haberlos reconocido.

La felicidad no llega cuando conseguimos lo que deseamos,  si no cuando sabemos disfrutar de lo que tenemos, no soñando con el mañana si no viviendo el hoy, atesora cada momento de tu vida, y recuerda que el tiempo no espera por nadie.

Trabaja como si no necesitaras dinero, ama como si nunca te hubiesen herido,  y baila como si nadie te estuviese viendo, ya que no hay mejor momento para la felicidad que éste.



                                                                  ¿Y si no es ahora, cuándo?
   





                             LA VIDA NO ESPERA.. NO LO OLVIDES.

No hay comentarios:

Publicar un comentario